Hunde tu piel al fondo de mis ojos
para ahogarte los poros con caricias
del color que no puede ser borrado.
Porque esta noche lúbrica de antojos
besaré la estrella de tus delicias
hasta morir con el cuerpo incendiado.
1/23/2004
Estoy sudando a chorros sin motivo
aparente.
Lo raro es el color
del líquido que escurre
¿y dolor?
Tampoco es usual.
Mis ojos
perciben el lento adelgazamiento.
Los llevo de un lado al otro temblando...
¡Me deshago! ¡Me estoy desfigurando!
¡Me vuelvo fluidos rojos!
1/20/2004
Hoy no tengo a mano la rima cruel;
amaneció mi pared sin ventanas.
Por más que trato de exprimir la piel
de asfalto, mi calle no tiene ganas
de contarme nada.
Destila miel
en vez de darme miserias humanas
y en esta ansiedad,
que es el morbo,
admito:
extraño el dolor
la lágrima
el grito.
1/14/2004
Un reloj se transforma en precipicio.
Lo miro.
Trato de sincronizar mi respiración
al tiempo que somos.
Humo.
Floto en el desierto
de este vacío, tan antiguo.
Todo es incierto.
No tenerte puede volverse vicio
al aspirar tu muda ausencia sentada en el sillón.
Nunca se debe jugar con el alma.
Ha llegado el triste momento.
Calma.
Tuve todo lo que el humano puede desear
a cambio de una pequeña firma.
No quiero pagarle.
Las sombras han sido mandadas para cobrar
y me siguen hasta la iglesia.
Ya no puedo engañarle.
Solicitan mil papeles primero
con la copia respectiva.
Al llegar,
un pendejo que se creé el mero mero
pide mordida y te manda a formar.
Tienen por norma las instituciones
ser una mierda cuajada de hampones.
1/10/2004
Cuchara, jeringa, algodón y sueños,
bolsa de chemo cuida a mis pequeños.
Si se olvida el hambre que puedo hacer.
Niños al sol con los ojos sureños,
muriendo la vida, muriendo el creer.
1/09/2004
Fin de las vacaciones
Nuestro sol nunca se esconde en el mar
ni sabe ponerse rojo cachondo.
Por eso tiré mis ojos al fondo
del atardecer
para no anhelar.
Tiene cuatro días que la estoy siguiendo
tan llena de vida, tan desenvuelta.
Hoy algo sospecha pues sale corriendo.
Busca perderme en la calle revuelta.
Acelero
mi corazón se agita.
En un callejón la figura esbelta
suda miedo.
Desesperada grita
pero aquí nadie escucha.
Da la vuelta,
saco el arma
y
cae
una
lagrimita.
12/19/2003
...entonces le comenzó a pesar tanto
la máscara por ella misma hecha
que caminaba arrastrando la frente
conservando, fatalmente, el encanto
de aquellos que viven los días sin fecha
apartada, nula, autodelincuente.
Francotirador
Cuando se encuentra junta mucha gente
la falta de raciocinio es patente.
Bichos en la sien.
Me voy volviendo un experto
en no entender al mundo.
Patético y tuerto
pienso que solo miro la mitad del absurdo
mientras mi venganza
divina
paciente
urdo.