Cuchara, jeringa, algodón y sueños,
bolsa de chemo cuida a mis pequeños.
Si se olvida el hambre que puedo hacer.
Niños al sol con los ojos sureños,
muriendo la vida, muriendo el creer.
...espetó
-¡Puto el que se mueva cabrones!-
y desenfundó un cuchillo de cocina
imponiéndose con gritos y empujones.
Hecha de plomo cruza el banco una espina
extrayendo quince años a borbotones.
1/09/2004
Tiene cuatro días que la estoy siguiendo
tan llena de vida, tan desenvuelta.
Hoy algo sospecha pues sale corriendo.
Busca perderme en la calle revuelta.
Acelero
mi corazón se agita.
En un callejón la figura esbelta
suda miedo.
Desesperada grita
pero aquí nadie escucha.
Da la vuelta,
saco el arma
y
cae
una
lagrimita.